Evolución de la radio

Evolución de la radio
Radio de tubos y radio digital portátil

domingo, 26 de junio de 2011

EL CONARTEL Y SUS INICIOS



Hablar de los inicios del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) y de la Secretaría Nacional de Telecomunicaciones (SENATEL) nos abre una ventana hacia los hechos más destacados que motivaron la creación de estos importantes organismos del sector.

Partimos de la creación del Instituto Ecuatoriano de Telecomunicaciones (IETEL) en el mes de octubre de 1972, año en el cual el Gobierno Nacional impulsó el marco regulatorio de las telecomunicaciones como resultado de la necesidad de desconcentrar las funciones del Estado, esto es la regulación, planificación y operación.

Este sistema monopólico estatal poco a poco requirió de un giro hacia un nuevo esquema acorde a los cambios acelerados que el mercado exigía. Es indudable que para 1990 las telecomunicaciones se caracterizaban por un crecimiento vertiginoso, reflejado en la instalación de 537,895 líneas telefónicas que eran aproximadamente 18 por cada 100 habitantes y para 1991 el servicio ya era automático en un 75 por ciento a nivel nacional.

A partir del 10 de agosto de 1992, se reestructura el sector de telecomunicaciones ecuatoriano con la aprobación de la Ley Especial de Telecomunicaciones, en la que se mantuvieron los servicios básicos de telecomunicaciones como un monopolio exclusivo del Estado, mediante la transformación del IETEL en Empresa Estatal de Telecomunicaciones (EMETEL).
Un aspecto importante de esta Ley radica en la creación de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUPTEL) como ente de regulación y control, sujeto a la vigilancia del Congreso Nacional. 

Bibliografía:
http://www.conatel.gob.ec/site_conatel/index.php?option=com_content&view=article&catid=25%3Ainformacion-corporativa&id=20%3Ahistoria-de-las-telecomunicaciones-en-el-ecuador&Itemid=341

Una Novedad: Las Radionovelas, su realización e impacto









En una sociedad donde no existía la televisión, se empezó a dar la necesidad de crear un cierto tipo de programas radiales que colaboren al entretenimiento de los radioescuchas. Por eso en el Ecuador durante los años 40 muchas de las emisoras radiales existentes querían dar a conocer productos nuevos, lo que originó el empleo a varios artistas teatrales en las emisoras, aunque se debe recalcar que los conocimientos que tenían los artistas teatrales no provenían de las Academias o Facultades de arte. Se empezaron a crear las radionovelas, pero para llevar a cabo estas obras era necesario que la gente encargada de toda la maquinaria debía tener mucho talento, intuición, interpretación y sobre todo imaginación para de esta manera poder realizar todo tipo de efectos de sonido que se necesitaba para lograr una radionovela muy bien contada. Todos los implicados en este trabajo en especial los actores tenían un aprendizaje muy duro, pero a la vez muy provechoso. En las obras era indispensable contar con la precisión y puntualidad, ya que si cometían cualquier error les costaría la pérdida de la audiencia. En estos tiempos existe una mayor tecnología para realizar un sinnúmero de cosas como por ejemplo los efectos de sonido para las radionovelas, se pueden realizar grabaciones de cualquier tipo. Lo que no ocurría en esos tiempos ya que no se contaba con grabadoras, lo que hacía del trabajo más duro, se mantenía mucho esfuerzo en lo que tiene que ver con la interpretación, musicalización y sonorización en las obras. Se exigía mucho silencio en el estudio y si se trataban decir algo entre ellos se usaba el lenguaje gestual, no podía ocurrir ningún tipo de distracción ya que esto era castigado por el director. De esta manera tan estricta de exigía mucho a los jóvenes actores lo que beneficiaba al trabajo final. Esto hizo que muchas familias se unieran para todos escuchar con mucha atención las interesantes radionovelas, muchos niños llegaban a pensar que adentro de esa “cajita de madera” se encontraban los personajes.







Bibliografía: San Félix Álvaro, “Radiodifusión en la Mitad del Mundo”, Editorial Nacional, Quito, Ecuador, 1991, Biblioteca FLACSO.

DESARROLLO DE LA RADIO ECUATORIANA

En Ecuador como en muchos países de principio de siglo, no disponían de la tecnología de avanzada de esa época y lo poco que se sabía era gracias a unos pocos entusiastas de esta nueva forma de comunicarse, las noticias técnicas llegaban en revistas o libros que leían unos pocos privilegiados. El Guayaquil Radio Club fue fundado el 9 de mayo de 1923, en una época en que las comunicaciones radiales recién se estaban iniciando en el país. En efecto para el Ecuador de 1923, la "Telegrafía sin hilos" era todavía una novedad, aunque ya estaba en uso desde comienzos del siglo en estaciones costeras y barcos en alta mar.

Desde que el Club fue fundado, sus socios se dedicaron a la experimentación y fomento de la radio, siendo algunos de sus socios el núcleo de técnicos que fueron también pioneros de la radiodifusión en el país.

Los radioaficionados, tanto ecuatorianos como de otros países, fueron instrumentos en la apertura de las bandas de alta frecuencia, mejor conocidas como HF, pues a través de la experimentación, diseños y construcción de equipos y antenas fue posible utilizar cada vez frecuencias más altas. Los radioaficionados fueron los pioneros de las comunicaciones de VHF y UHF en el Ecuador, y muchos de los sitios donde actualmente están colocadas repetidoras de radiodifusoras y canales de televisión fueron "descubiertos" por radioaficionados en su búsqueda por encontrar el mejor lugar para ubicar sus repetidores.




La radio afición en el Ecuador también ha jugado un importante papel en las comunicaciones de emergencia, desde el terremoto de 1942, donde se usó por primera vez para informar al exterior y dentro del país lo que había ocurrido. Ya en el terremoto de Ambato, en 1949, la radio fue vital para el flujo de información oficial y personal de los damnificados.



Para mayor información dar clic aquí.

http://estructuraecuador.wordpress.com/category/descripcion-estructurada-de-la-radio/

miércoles, 15 de junio de 2011

Y con ustedes La radio en Quito

El siguiente es un video introductorio a la exposición de la historia de la radio en Quito, la cual fue realizada en el  Centro de Desarrollo Comunitario de San José de Conocoto, es un breve resumen de lo que podremos ver en el transcurso del recorrido.

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Y con ustedes La radio en Quito

domingo, 12 de junio de 2011








La radio empezó un proceso de comercialización, debido a que nunca hubo reglamentos impartidos por parte del Estado que consista en la concesión de frecuencias, las mismas que fueron dadas por conveniencia de favores políticos y también a muchos comerciales de la radio, provocando así la pérdida de la calidad de este medio de comunicación.




En realidad podemos decir que las autoridades no desarrollaron ningún tipo de regulación hacia las emisoras de mala calidad. Existió la despreocupación del Estado en el aspecto de crear un ente regulador de los medios en general y de la comunicación en el Ecuador.


No se trata de tener la mayor cantidad, si no de tener la mejor calidad, ya que los gustos han tomado una forma muy diferente a la verdadera “cultura radiofónica”. Esto ha permitido que la radio prefiera lo que esta de moda en otros países, muchas de las veces no se toma en cuenta nuestra propia cultura, la gran creatividad y todas las necesidades que tenemos.


La llamada “libertad de expresión” debe promover a la sociedad civil que organice reglas claras, para de esta manera permitir la producción de una legislación que se de carácter moderno, además de varias obligaciones culturales, étnicas, entre otras cosas, de parte de las instituciones que están a cargo de manejar la radio.






Debido a los grandes excesos que la radio cometía, tales como la comercialización de la información, se dio una gran lección por parte del pueblo en 1949. Cuando realizaron el teatro de la obra “La Guerra de los Mundos” de H.G Wells, el pueblo atrapado en el pánico por el anuncio de una supuesta invasión de marcianos en algunas ciudades del norte de Quito, salieron en cólera y abarrotaron las calles ya que después supieron que todo fue un engaño.






Esta reacción no fue de mucha ayuda ya que no se dio un reglamento que regule los abusos de los medio.


Bibliografía:
 Documento borrador- Doctor Marco Villarroel- paginas 69,70,71 capitulo IV

La radio, crecimiento tecnológico, monopolización y mediocridad

Coincidentemente con el período monopolístico del periodismo impreso y de la Comunicación en general, la radio a partir de la etapa de exportación petrolera se ve afectada por el incremento de capitales que arrasan con la propiedad personal o familiar. Las radios manejadas por un propietario devendrán en débiles señales con poca posibilidad de competir con las cadenas nacionales. Estas cadenas son ahora propiedad de consorcios económicos, bancarios, o de grupos económicos ocupados de explotar el negocio de la Comunicación y de la información.
Así tenemos a SONORAMA (del grupo ISAIAS, propietario de otros Medios de Comunicación), ECUARADIO (cadena de emisoras afiliadas, cuya matriz, Radio Quito pertenece al grupo del Diario “El Comercio”) CADENAR, del grupo familiar ARROBA, con vinculaciones con grupos económicos conectados con la extrema derecha. NOTIHOY, cadena noticiosa cuya matriz es Radio Centro, con múltiples frecuencias en todo el país. Otro tipo de cadenas serán las de HCJB en AM, y FM, que cubre todo el país y con amplia sintonía en el exterior.
El sistema de Radio Católica que enlaza a nivel nacional las emisoras de esa religión, y el Sistema de Radio Nacional (SRN) del Estado, que no alcanza a cubrir todo el país y que en estos días está en desaparición, como producto de las novelerías neoliberales y globalizadoras. Aún cuando están multiplicándose las emisoras en el interior del país, el peso más importante reside en las grandes cadenas que ahora han comenzado a enlazarse con cadenas extranjeras (NOTIHOY con CARACOL,  de Colombia y ECUADORADIO con SOLAR, “Cadena de Cadena”).
Conocidos radiodifusores se han lanzado a la actividad política, en tanto que importante sumas se invierten en un sistema de radio que imita mucho a los programas extranjeros, que se innova atendiendo solamente los parámetros consumistas, que ha desarrollado importantes avances en las técnicas informativas, pero solamente con afán mercancía. En términos generales la programación es deficiente en el campo cultural y social. Se privilegia lo deportivo, noticioso y de entrenamiento, en tanto que se desdeña la producción nacional.
Bibliografía: Documento borrador- Doctor Marco Villarroel- paginas  71, 72,73 capítulo IV

La tragedia de Radio Quito

 Radio Quito había alcanzado, ya en 1949, un sitio de prestigio que no lograra ninguna otra emisora ecuatoriana. La emisora había iniciado sus labores en 1940, en los 1360 Khz. en onda media y 5970 Khz. en onda corta.

Lo que colocaba a Radio Quito, "La Voz de la Capital", en una clase aparte eran sus programas noticiosos, sus presentaciones musicales en vivo y, sobre todo, su popular elenco de radioteatro.

Paradójicamente, sería una radionovela la que trágicamente terminó con las transmisiones de la popular emisora por espacio de dos años.

Ocurrió en la noche del sábado 12 de febrero de 1949. Se transmitía una adaptación criolla de la novela "La Guerra de los Mundos" del escritor inglés H. G. Wells, la misma que 11 años antes produjera pánico en extensas regiones del este de Estados Unidos, al transmitirse [una versión adaptada] por radio.

Concebida por el director artístico Leonardo Páez, la emisión causó una verdadera agitación popular en Quito, una ciudad esencialmente tranquila. Al sentirse burlados, varios oyentes se desahogaron contra el edificio en donde funcionaba la emisora y el periódico El Comercio.

Primero fueron piedras y ladrillos. Luego alguien prendió fuego al edificio situado en el centro de la capital, apenas a una cuadra del edificio de correos. Las grasas y aceites de la imprenta del periódico, al igual que el papel allí almacenado, permitieron que la conflagración fuera rápida y total.

El argumento de la novela de Wells narra el inesperado descenso a la tierra de una máquina celeste procedente de Marte. Muchos quiteños no conocían la obra de Wells, pero sí reinaba un clima propenso a su presentación, pues en la prensa local "coincidencialmente" se hablaba en esos días de avistamientos de platillos voladores en las montañas cerca a la ciudad de Pasto, en Colombia.

Si el objetivo era sorprender a la audiencia, ello se consiguió con creces. Muy pocos estaban al tanto de lo que los actores del radioteatro tenía planeado. Los populares cantantes Benítez y Valencia también se sorprendieron. Después de su primera canción en vivo, el locutor los interrumpió para informar que ya se había visto un objeto volador sobre las Islas Galápagos. Y no terminaron de cantar la tercera canción cuando el locutor informaba que un platillo volador había descendido en las afueras de Quito, en el barrio de Cotocollao.

Allí empezaba la dramatización. Hablando a través de un vaso para distorsionar la voz, los actores seguían informando sobre la visita de los extraterrestres. Podían escucharse órdenes impartidas a destacamentos de las Fuerzas Armadas para que atacaran a los supuestos invasores.

También se escuchaban supuestas llamadas de Radio Continental, de Ambato; Radio La Voz de Tomebamba, de Cuenca; Radio Cenit, de Guayaquil y otras emisoras. Todas advertían del peligro que se cernía sobre la república, pues se decía que había una nube de gases asfixiantes que se acercaba a la capital desde el sur, en donde ya estaba en problemas la ciudad de Latacunga.

Pero la obra no terminó de irradiarse porque la marea humana no permitió que continuara. Sólo se alcanzaron a transmitir unos 20 minutos [de la obra adaptada al radioteatro] antes que una masa enfervorizada encendiera el edificio donde funcionaba la radio.

La policía, al no divisar extraterrestre alguno en las afueras de Quito, y viendo que se trataba de una burla, se desentendió del problema. No se prestó ningún auxilio a los artistas, periodistas y demás trabajadores que intentaron ponerse a salvo, saltando del techo del edificio a otro colindante.

Los daños se calcularon en 8 millones de sucres, muy por encima de los 2,5 millones que era el valor asegurado de los bienes. Cinco personas perecieron calcinadas en las llamas.

Radio Quito estuvo fuera del aire durante dos años. Sólo el 30 de abril de 1951 pudo reanudar sus transmisiones. En la actualidad, Radio Quito sigue siendo una de las principales emisoras ecuatorianas. Ahora transmite en los 760 Khz. en onda media, con 25 Kw. de potencia; y en los 4920 Khz. en onda corta, con 5 Kw. de potencia que le permiten cobertura global del planeta.

Por Henrik Klemetz

Es un periodista independiente que escribe desde Suecia.

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